Día Internacional de la Mujer

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Una serie de acontecimientos relativos a la exigencia de derechos, han servido de fundamento para establecer la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Uno de los hechos más emblemáticos es el incendio que acabó con la vida de 140 trabajadoras, en su mayoría inmigrantes, y que tuvo lugar en una fábrica textil llamada Triangle Shirtwaist Company, en Nueva York. Otro evento digno de mencionar es la movilización para exigir “pan y paz” llevada a cabo por las esposas y hermanas de los más de dos millones de rusos que murieron en batalla, durante la Primera Guerra Mundial. Esta multitudinaria marcha provocó que cuatro días después de realizada, el zar Nicolás II se viera impulsado a abdicar. Este acontecimiento se desarrolló en medio de la Revolución Rusa, donde se les concedió a las mujeres el derecho de votar.

Al reflexionar en estos eventos, surgen de inmediato múltiples cuestionamientos:

•    ¿En qué grado el pueblo evangélico valora a la mujer?
•    ¿Cuánto hemos avanzado como comunidad cristiana en términos de terminar con la discriminación, abuso e inconsideración de la mujer en la actual generación?
•    ¿Hemos sido capaces de dejar a un lado las lecturas machistas o ideologizadas de la Biblia, para reconocer que las Sagradas Escrituras enseñan claramente la igualdad de géneros?

Sería muy lamentable que entre los hitos económicos, políticos y bélicos en los que las mujeres han tenido que salir a protestar para alcanzar sus legítimos derechos, ahora tengamos que esperar una revolución religiosa, para que la iglesia reaccione y les otorgue una justa valoración.

Dios nos ha regalado mujeres excepcionales en ámbitos misioneros, teológicos, educativos, evangelísticos, etc. Sin embargo, aún persiste una idea masculinizada del ministerio pastoral. La mayoría de mis colegas pastores no dudan en reconocer que sus ministerios serían absolutamente ineficaces sin la invaluable ayuda de sus amadas esposas. No obstante, a la hora de impulsar cambios en los estilos administrativos o abrir espacios eclesiales para que las mujeres participen en la toma de decisiones, el peso de la tradición, la ignorancia bíblica o la simple discriminación vuelven al protagonismo.

Las estadísticas indican que en la composición de la población evangélica nacional, las mujeres son mayoría. Muchos ministros también reconocen que las mujeres evangélicas chilenas han sido protagonistas en la generación de recursos para la edificación de templos y edificios destinados a la promoción del evangelio. Hablando en términos evangelísticos, por regla general las mujeres son más receptivas al mensaje de salvación y una vez conversas al evangelio, son estupendas evangelistas: ganan a su familia y amistades para Cristo.

Estas sencillas líneas debieran bastar para motivarnos hoy a entregar algo más que una cajita de chocolates o un apurado ramo de flores. Nuestras mujeres requieren hoy un mayor compromiso, mayor participación, mejores canales de expresión y sobre todo un mayor respeto a la Palabra de Dios, que nos invita a valorarlas como las verdaderas arquitectas del hogar. “…la mujer sabia edifica su casa, más la necia con sus manos la derriba…” (Proverbios 14:1)
Dejemos de lado esas costumbres machistas que nos empujan a la violencia irracional en contra de estos vasos frágiles y reconozcamos que ellas representan lo mejor de nosotros mismos “…la mujer es la gloria del varón…” (1ª a Corintios 11:7b)

Reconozcamos que para Dios ellas son de un valor incalculable “…La casa y las riquezas son herencia de los padres; mas de Jehová la mujer prudente…” (Proverbios 19:14)

Y los que somos felizmente casados, volvamos a decir con el sabio “…El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová…” (Proverbios 18:22)

Dios bendiga a mi esposa Marcela, a mis hijas Anaís y Esperanza, a mi madre Rosita a mi suegra Martita, mi hermana, cuñadas, etc. Y a través de ellas a todas las hijas del Señor.

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10 pensamientos sobre “Día Internacional de la Mujer”

  1. Estimado Pastor Vidal:

    Necesito saber si la mujer pude tomar autoridad como pastoras por sobre un varón sobre todo en las reuniones de la iglesia. Es decir, según la biblia, ¿aparece algún versículo referido a la congregación, y no enfocado a la familia, o al hogar o al matrimonio? sino que al gobierno de la iglesia?. Me baso en los versículos expresados en 1º Corintios 14:34 y en 1º timoteo 11 y 12. Los cuals si se refieren al rol de a mujer en el gobierno de la iglesia. Además la doctrina bíblica que se comprnde de estos versículos no son machistas, sino que son palabra de Dios.

  2. Estimado Hermano Rodrigo,
    Gracias por postear en nuestra web. El tema queUd plantea es muy intersante. Hay bastante confusión al respecto debido a que en ocasiones se desconocen los principios de la sana interpretación de la Biblia (hermenéutica) y en otras ocasiones las tradiciones eclesiásticas (muy respetables por cierto) se enseñan como doctrinas.
    Hay textos de autores muy respetados que pueden ayudar y brindar una respuesta más contundente que mis sencillas reflexiones, pero trataré de ofrecer algunas ideas.

    1. Los creyentes consideramos la Biblia como nuestra regla absoluta de fe y conducta. Es decir, en ella encontramos los fundamentos de lo que creemos y de cómo nos debemos conducir.

    2. La Palabra de Dios se escribió hace muchos años, en idiomas y culturas muy diferentes a las nuestras. Por esta razón, al interpretarla se debe respetrar el contexto en el cual nos fue entregada. (Culturas oriantales, idiomas griego, hebreo y arameo, etc.) Al desconocer el contexto, muchos intérpretes hacen decir a la Biblia algo que realmente no estaba en la intención del autor. En otras palabras, un texto sin contexto es un pretexto.

    3. Al interpretar la Palabra de Dios, respetando el contexto, hay que distinguir entre “PRINCIPIOS” y “NORMAS”. Cuando a partir de la lectura y estudio de la palabra de Dios hallamos un “Principio bíblico”, este es Universal (o sea, aplicable a todas las culturas y no sólo a una en particular) y Permanente (o sea, aplicable siempre, y no sólo en un período de tiempo). Por el contrario, si a partir de la lectura y estudio de la Palabra de Dios, respetando adecuadamente su contexto, nos encontramos con una “Norma”, hay que reconocer que esta es de aplicación “Local”, es decir, a la comunidad a la cual se dirige el pasaje, ya sea por razones culturales o circunstanciales y “Temporal”, o sea, su aplicación está limitada a un período específico de tiempo. El ejemplo típico que ilustra lo que trato de explicar es el tema del “Uso del Velo”. Dada la cultura oriental, el uso del velo era una “NORMA” cultural. Por lo tanto “Local”, o sea aplicable exclusivamente a aquella cultura y “Temporal”, o sea, no es una obligación permanente. Cuando algunas iglesias contemporáneas incorporan en sus costubres el uso del velo por parte de las hermanas, eso no puede considerarse una doctrina, sino una tradición. Respetamos las tradiciones porque forman parte de la identidad de las iglesias, pero no se puede forzar su obligatoriedad, debido a que se trata de una norma y no de un principio. Ejemplos de Principios bíblicos, hay muchos, fidelidad conyugal, obediencia a las autoridades, etc.

    4. En lo relativo al “Gobierno de la Iglesia”, la historia del cristianismo nos muestra que existen al menos tres modalidades: El Gobierno Episcopal (ej. Nuestra iglesia), el Gobierno Congregacional (Algunas iglesias bautistas y asambleas de Dios norteamericanas) y los modelos Mixtos (que combinan los dos anteriores, en varias formas y modalidades). Con lo anterior, pretendo demostrar que no hay una sóla forma claramente ordenada. Sino más bien una serie de principios gubernativos que se van aplicando de acuerdo a la cultura de la comunidad en donde se desarrolla la iglesia.

    5. Al discutir acerca del rol de la mujer en el gobierno de la iglesia, ocurren problemas similares a los descritos en el punto anterior. Existen una serie de principios bíblicos, como la igualdad en la dignidad de los géneros presentada en los relatos de creación de Génesis y los efectos de la libertad cristiana en las cartas paulinas. Sin embargo, en muchas ocasiones hay normas que se aplican como principios. Y es a eso a lo que yo me refiero como machismo. He recorrido muchas comunidades y he visto prácticas abusivas que no tienen ningún asidero bíblico. Contra eso dirijo mis críticas. Si en una iglesia existe una tradición en la que se prohiban ciertos ejercicios ministeriales a las mujeres, sólo por su género y todos están de acuerdo, incluso las mismas mujeres, no cabe otra cosa que respetar esa tradición. Pero no porque hombres y mujeres estén de acuerdo en eso vamos a llamar doctrina a una tradición interpretativa o gubernamental. Nuetro Obispo ha sido muy claro en que los principios bíblicos no se transan, pero también ha sido muy claro en que cada Pastor en su iglesia posee autonomía en la aplicación específica de asuntos liturgicos y organizacionales. Tempranamente en la Iglesia se estableció la siguiente decisión “En lo fundamental tengamos unidad y en lo secundario libertad, pero en todo reine el amor” Por eso no hay que hacer de estas diferencias una guerra o una batalla. El gobierno eclesiástico que se emplee en una iglesia no incide en la salvación, por lo tanto no es algo doctrinalmente fundamental, si no secundario. Y como es secundario hay que dar libertad a cada comunidad para que decida como implementarlo de la manera bíblica más correcta. Eso requiere estudio, diálogo, oración y sobre todo AMOR.

    6. Respecto de la iterpretación más adecuada de los pasajes que usted me menciona, por razones de tiempo y espacio no podría abordar una adecuada exégesis aquí. En la medida que el tiempo me lo permita trataré de publicar un artículo más extenso en el futuro. Pero, mientras tanto, le recomiendo un interesante trabajo de Loren Cunningham y David Joel Hamilton llamado ¿Por qué no la mujer?

    7. Cuando visite la iglesia en Lo Espejo con mucho agrado conversaré con usted el tema con más detenimiento.
    Bendiciones.

  3. Estimado Pastor Vidal:

    Estoy muy agradecido por su respuesta. Es evidente que su explicación aclara la postura de la incorporación de la mujer en el gobierno de la iglesia.

    Respecto a los 3 primeros puntos me siento muy confortado, ya que es el mismo pensar que tenemos muchos predicadores, de hecho, diferenciar lo diacrónico de lo sincrónico es fundamental en la interpretación bíblica, más aún, el contexto literario debe ser investigado para representar el sentido bíblico. En esto concuerdo completamente con usted, un texto sin contexto es un pretexto.

    Referente a si la participación de la mujer es considerada norma o principio se debe extraer la macroestructura del texto, o sea, como ejemplo; para el versículo de 1º de Corientios 14:34, la macro estructura se define a partir del versículo 31 hasta el 35, ya que, el autor se dirige a la iglesia refiriendose a la manifestación de profesías.
    De hecho, se distingue claramente el Principio de la Norma, me explico; en la parte final del versículo 14 “…como también la ley lo dice”, se destaca esta frase como un Principio, ya que, hace referencia directamente a la ley de Dios como respaldo a las ideas expresadas en la primera parte del versículo (guardar silencio, no “parlotear” ó , y sujeción). Por otro lado se evidencia la Norma, que hace referencia a todo el versículo 35, al expresar lo “indecoroso” en el acto de hablar de una mujer en grupos, que obviamente tiene una influencia cultural.
    En conclusión, la participación de la mujer en la iglesia tiene roles específicos dado por Dios como principio (las cuales son doctrina, por ende, primario), así también se definen conductas culturales que no influyen en la salvación y por lo tanto se definen como tradicionales (por ende, secuendario).

    Referente a los puntos 4 y 5, los modelos de gobierno eclesiásticos son dados por las circunstanacias históricas, lo cual me lleva a una pregunta ¿el modelo de la iglesia primitiva es la que debemos seguir o debemos adoptar las tradiciones acumuladas a lo largo de la historia?, considero (aunque suene utópico) que debemos parecernos lo más posible a la iglesia primitiva. A la verdad, es una realidad que se ha marginado a las mujeres en las esferas del trabajo, la familia y la política por causa del machismo, lamentablemente este mismo estado machista se sostiene en la conducta de hermanos dentro de la iglesia, es por ello que, en lo personal, he tocado e investigado el tema tan profundamente; para separar lo bíblico doctrinal de las ideas tradicionalistas culturales.

    La verdad espero con ansias su artículo, también desarrollaré uno y espero publicarlo en la pagina de mi iglesia; espero ser lo suficientemente claro en la postura que hoy respalda la hermandad de la iglesia de Lo Espejo, en su mayoría.

    Finalmente, me encantaría conversar con Usted, de hecho, habemos varios hermanos jóvenes y voluntarios interesados en el tema, ya que estas “reformas” si se quiere llamar así, despiertan la motivación a escudriñar las escrituras.

    Se Despide muy agradecido por su respuesta, Hno Rodrigo

  4. Lo que Ud. escribe es un enredo, escojo el evangelio que enseñaron los viejitos fieles, me inclino a la opinión de los antiguos cristianos, al camino de los simples además estamos en los últimos tiempos y muchos serán engañados por falsos maestros que negaran la verdad aún leyéndola y blasfemaran contra la Biblia.
    Y estas Palabras estarán escritas por siempre:
    1Ti 2:11 La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción.
    1Ti 2:12 Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.

  5. Estimada Anita sin apellido,

    Con mucho gusto le aclararé aquello que le parezca enredado, tan sólo indíqueme lo que no comprende (aunque trato de comunicar bien, no siempre lo logro). Por otra parte, creo que su inclinación por la opinión de los “antiguos cristianos” es muy respetable, así como el “camino de los simples” que me imagino Ud. cita de los Proverbios. Hay que añadir que debemos respetar no sólo a los “antiguos”, también a los “actuales” siempre y cuando interpreten correctamente la Biblia. No basta con ser joven o viejo, hay que ser fiel a la Palabra de Dios, no a las tradiciones o modas. También coincido plenamente con usted en cuanto a que desde la crucifixión del Señor nos hallamos en los postreros tiempos, amenazados por falsos maestros, tal como él lo profetizó. Y como dijo el Señor, para descubrirlos, hay que evaluar sus frutos (Mt. 7: 20), puesto que acusar a alguien arbitrariamente sería muy injusto. En mi sencillo artículo, sólo pretendo hacer reflexionar a mis lectores acerca de ciertas prácticas anticristianas discriminatorias en contra de las mujeres. Qué bueno que Ud. no las ha sufrido, porque de lo contrario su actitud hacia el artículo sería diferente. Como le señalé a otro lector, cuando el tiempo me lo permita, trataré de escribir un paper sobre el tema. Aunque a veces, sólo hace falta un poco de sentido común.

    Bendiciones.

  6. Distinguido hermano Vidal:

    He leido con atención su artículo y las respuestas tan acertadas suyas a los demás lectores…

    Mi pregunta va encaminada a que si existe, dentro del escrito de La Biblia, algún pasaje o versículo que trate sobre la participación de la mujer “no casada” en los ministerios de la iglesia (ya sea en el pastorado o como ayudante, maestra o guía de grupos)…

    Esto es porque he conocido de un caso en que una mujer de mi congregación no se le permitió participar en una actividad dentro de la iglesia (como conductora o guía) por el simple hecho de no ser “casada” legalmente… sino que convive en “unión libre”, lo cual, según las leyes se está considerando como una posibilidad de unión conyugal.

    ¿Qué opinión le merece este asunto? ¿Puede una persona desautorizar la participación de otra dentro de la congregación o el ministerio de la iglesia? ¿Qué posición debe acoger una mujer que tenga hijos (descendencia) y no sea casada legalmente? ¿Hay indicios bíblicos que muestren esta situación o que indiquen lo contrario?

    Estaría muy ansioso de sus respuestas.

    Cortesmente Joaquín Mota
    Santo Domingo, República Dominicana.

  7. Despues de leer sus escritos pastor Vidal, creo que palabras por estilo debiera escribirse ya que esto traeria sanidad a la mujer en el aspecto ministerial, con tanto mala interpretacion de las escrituras, y me atrevo a decir hasta antojadisa, la mitad del ejercito del Señor ha estado (mujeres) no ha ocupado la posicion que nos dejo el Señor, tanto varones como mujeres somos vitales dentro del cuerpo de Cristo, los evangelios y epistolas del apostol Pablo nos dan claras evidencias de la participacion de la mujer en la obra ministerial, seria… largo hablar a traves de este medio, pero si se que hay ciertos pasajes que se han interpretado fuera de su contexto, y nos han traido terribles perjuicios, a decadas de servicios de mujeres que han amado el altar…Me despido en Amor. Pastora.
    22-23-24 Octubre 2009 Congreso de DEBORAS CHLE
    Union Latino Americana 167 Estacion Central.
    Alli estaremos compartiendo e impartiendo principios fundamentales de la palabra, Unidad de Cuerpo, la mujer en el Ministerio, la Influencia del Reino.

  8. Querido pastor, necesito de su ayuda. Ud. maneja información en cuanto al “impacto que ha tenido la mujer evangélica en la iglesia en nuestro país”.
    Necesito hablar sobre como la mujer a tenido un rol preponderante.
    Por favor me puede ayudar. Gracias

    catalian

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