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  • En el Nombre de Jesús

    En el Nombre de Jesús

    ¡EN EL NOMBRE DE JESÚS!

    Proclamar el nombre de Jesús en la Biblia es de suma importancia. Desde su uso más elemental para identificar al Señor Jesús —mediante expresiones como «Jesús de Nazaret» o «Jesús Nazareno» (Mr. 10:47; Hch. 2:22)— hasta su empleo como expresión de autoridad espiritual y declaración de su supremacía universal, el nombre de Jesús ocupa un lugar central en la fe cristiana.

    El nombre de Jesús constituye tanto la base como el contenido fundamental de la proclamación cristiana. Los apóstoles anunciaron a los gentiles el arrepentimiento, el perdón de pecados y la salvación en su nombre (Lc. 24:46–47; Hch. 10:43; Hch. 4:12). Así, el nombre de Jesús no se presenta simplemente como una referencia personal, sino como la revelación de quién es Él y de la obra redentora que realizó en favor de la humanidad.(1)

    Esta proclamación opera en varios niveles simultáneamente. En primer lugar, por medio del nombre de Jesús se reciben la remisión de los pecados, la salvación y la vida eterna. El Señor mismo declaró que todo aquel que cree en Él tiene vida eterna (Jn. 3:16; Jn. 20:31), mientras que los apóstoles enseñaron que el perdón de los pecados se obtiene por la fe en su nombre (Hch. 10:43; 1 Jn. 2:12). Asimismo, Pedro afirmó ante el concilio judío: «Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos» (Hch. 4:12).

    Los evangelios y el libro de Hechos muestran también que los demonios fueron expulsados y los enfermos sanados en el nombre de Jesús (Mr. 16:17; Lc. 10:17; Hch. 3:6, 16; Hch. 16:18). Esto demuestra que invocar su nombre no constituye una mera fórmula verbal, sino que representa la autoridad y la presencia activa de Cristo resucitado entre su pueblo.(1) Sin embargo, el Nuevo Testamento deja claro que el nombre de Jesús no opera mágicamente; su eficacia está ligada a la fe genuina y a la obediencia a Dios (Mr. 9:38–39; Hch. 3:16; Hch. 19:13–17).(1)

    En segundo lugar, proclamar el nombre de Jesús implica una profunda confesión de fe. Creer en su nombre conduce a reconocer públicamente quién es Él (Jn. 1:12; Ro. 10:9–10). Esta confesión va acompañada de compromiso, fidelidad y, en ocasiones, sufrimiento. Los discípulos se gozaban de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa de su nombre (Hch. 5:41), mientras que Pablo fue llamado a sufrir por Él (Hch. 9:15–16). De esta manera, proclamar el nombre de Jesús no consiste únicamente en mencionarlo, sino en identificarse con Él y perseverar en su causa aun en medio de la oposición.(1)

    Finalmente, proclamar el nombre de Jesús implica reconocer su naturaleza divina y su autoridad universal. Después de su exaltación, Dios le otorgó el nombre que es sobre todo nombre, «para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla… y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor» (Fil. 2:9–11). El Nuevo Testamento atribuye a Jesús títulos, funciones y prerrogativas que en el Antiguo Testamento pertenecen exclusivamente a Jehová. Por ejemplo, Joel 2:32 es aplicado a Cristo en Romanos 10:13, e Isaías 45:23 encuentra su cumplimiento en Filipenses 2:10–11. Tales aplicaciones muestran que los escritores apostólicos identificaron a Jesús con la esfera de la divinidad, sin confundirlo con el Padre ni negar la distinción personal entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (Mt. 28:19; Jn. 14:16–17; 2 Co. 13:14).(4)

    Por consiguiente, proclamar el nombre de Jesús es anunciar su persona, su obra salvadora, su autoridad sobre toda potestad y su señorío universal. Es reconocer que en Él hay salvación, poder, vida eterna y esperanza para todos aquellos que creen.

    Bibliografía consultada
    (1) Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich, y Geoffrey W. Bromiley, en Compendio del diccionario teológico del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002), 682.
    (2) Jack Cottrell, En su camino, trad. David Chicaguala G. (Joplin, MO: Literature and Teaching Ministries, 1995), 23.
    (3) V. Gilbert Beers, Un viaje a través de la Biblia, ed. Mafalda E. Novella, trad. Adriana Powell y Omar Cabral (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, 2010), 195.
    (4) Wilton M. Nelson y Juan Rojas Mayo, en Nelson nuevo diccionario ilustrado de la Biblia (Nashville: Editorial Caribe, 1998).

    IMP Lo Valledor Sur
    Avanzamos en el Nombre de Jesús
    #UNÁNIMES
  • ¿Cómo puedo evangelizar a las personas?

    ¿Cómo puedo evangelizar a las personas?

    (Adaptado de “Estrategias de Evangelización Para la Iglesia de Hoy” por Silverio Manuel Bello Valenzuela”)


    El gran predicador Juan Wesley, fundador de la iglesia Metodista, expresó: “No tienes otra cosa que hacer que salvar almas; por lo tanto, consúmete y sé consumido en esta tarea. Y ve siempre, no sólo a aquellos que te necesitan, sino a aquellos que te necesitan más”

    ¿Qué verdades debemos compartir al evangelizar a las personas?

    Verdad 1: “Todo hombre hereda el pecado de Adán.
    “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”. (Romanos 5:12)

    Verdad 2: “El pecado trajo la muerte física y espiritual”
    “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:23)

    Verdad 3: “El pecado destituyó al hombre de la gloria de Dios”
    “Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23)

    Verdad 4 :”En Cristo tenemos el perdón de nuestros pecados”
    “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”. (Juan 5:24)

    Verdad 5 “Jesús es el único que puede perdonar”
    “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. (Juan 3:16)
    “Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”. (Hebreos 7:25)

    Verdad 6: “El arrepentimiento es e requisito básico para alcanzar el perdón”
    “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio” (Hechos 3:19)

    Verdad 7: “Hay que creer en Jesucristo para poder ser salvo”
    “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio” (Marcos 16:16)
    “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. (Romanos 5:8)
    “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”. (Juan. 5:24)

    Verdad 8: “El arrepentimiento es necesario para encontrar el perdón de todo pecado.”
    “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. (Lucas 19:10).
    “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. (Isaías 1:18)

    Verdad 9 “Acepte a Jesús ahora, no lo deje para luego”
    “…: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación”. (2 Cor. 6:2)
    “Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Heb. 3:7)

    ¿A quiénes les compartirás el evangelio esta semana? Comienza orando por esas preciosas personas.

    Que el Señor te use para su gloria.

    #PastorJuanVidal

  • JORNADA DE ACTUALIZACIÓN ACADÉMICA

    JORNADA DE ACTUALIZACIÓN ACADÉMICA

    El Rector del Seminario Metodista Pentecostal y Director Nacional de Formación Ministerial, Pastor Juan Vidal Sandoval ha dado a conocer los alcances de la Jornada de Actualización Académica en la que que Directivos y Profesores del Seminario, junto a colaboradores del Departamento de Formación Ministerial están recibiendo durante los días 28, 29 y 30 de octubre del año en curso.

    “Con esta Jornada, se da inicio a las actividades de capacitación y actualización de nuestros académicos y colaboradores, con miras a trabajar en los grandes desafíos que nuestro Obispo Presidente, Rev. Luis Quezada Orellana, ha establecido para la Dirección bajo mi cargo” Expresó el Rector Juan Vidal.

    Los seis talleres y tres cápsulas que componen esta jornada, son impartidos por el Centro de Recursos y Asesoría (CRA) de las Asambleas de Dios, a través del Programa Formativo para la Certificación de Profesores y Administrativos (PROCEPA) y se enmarcan en los requisitos establecidos por por la Asociación Teológica de América Latina (ATAL).

    ATAL vela para que los institutos bíblicos de toda América Latina puedan seguir perfeccionando su notable y necesaria labor de formar los obreros del Señor, conservando la identidad pentecostal, y manteniendo la importancia del estudio y preparación para un ministerio eficaz. ATAL certifica a las instituciones y a sus docentes que logran las normas de la Asociación.

    Los expositores de esta Jornada son prestigiosos académicos pentecostales y las temáticas abordadas son las siguientes.

    Rev. Miguel Morales Director CRA y PROCEPA
    – La educación teológica en línea.
    – Diseño instruccional para la educación en línea

    D. Min Jon Dahlager Presidente de ATAL
    – El marco de la comunidad cristiana en la educación en línea.
    – La formación espiritual en la educación en línea

    Rev. Christian Thorne Mendoza. Calidad Educativa del CRA
    – Aprendizaje en línea sincrónica y asincrónica.

    Rev. Alexander Arias Ibarra
    Director Nacional de Educación Cristiana AD Costa Rica
    – Herramientas tecnológicas para la educación en línea

    La participación de nuestros Pastores y Pastoras en esta Jornada se hizo posible gracias al Convenio de Cooperación Académica que nuestro Seminario Metodista Pentecostal (SMP) mantiene con el Instituto de Superación Ministerial (ISUM) y al fraternal apoyo brindado por el Pastor Marcelo Marcón, Vicepresidente de las Asambleas de Dios en Chile, durante su participación en nuestra reciente Conferencia Anual Internacional.

    Motivamos a nuestros Pastores, Pastoras y hermandad a comenzar prontamente sus estudios bíblicos y teológicos en nuestro Seminario Metodista Pentecostal y aprovechar las grandes oportunidades de crecimiento espiritual que el Señor está permitiéndonos alcanzar.

    Que toda la honra y la gloria sea siempre para el Señor.

    SEMINARIO METODISTA PENTECOSTAL
    #LaPalabraDeDiosEsSuficiente

  • ¿CÓMO SABER SI SOMOS ORGULLOSOS?

    ¿CÓMO SABER SI SOMOS ORGULLOSOS?

    Generalmente no es difícil señalar a una persona orgullosa. Sin embargo, cuando se trata de evaluarnos a nosotros mismos. La tarea se complica y surgen las justificaciones y el auto engaño. 

    En esta mañana, les propongo que nos examinemos a la luz de la Palabra de Dios, para saber si hemos dejado que el orgullo se instale en nuestras vidas, y lo expulsemos cuanto antes, con la ayuda del Señor.

    Podemos saber que somos orgullosos, si en nosotros aparecen algunas de las siguientes actitudes:

    1. EL ORGULLO SURGE CUANDO NOS ENVANECEMOS

    Esto significa pensar que tenemos la mejor solución y que podemos resolver todos los problemas de otras personas, sin depender de Dios.

    “El conocimiento envanece, pero el amor edifica”. (1 Corintios 8:1)

    1. EL ORGULLO SURGE CUANDO NOS REVELAMOS

    Esto significa pensar que podemos vivir como se nos ocurra, sin importar lo que Dios diga. Esta rebeldía equivale a creer que nuestros pensamientos son mejores que los de Dios. Esta clase de rebeldía toma innumerables formas: vivir sin orar, tomar decisiones sin saber primero lo que Dios dice en Su Palabra, convivir sin estar casados, no sujetarse u obedecer a las autoridades establecidas por el Señor, tratar de ser cristiano sin congregarse, etc.

    “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación”. (1 Samuel 15:23)

    1. EL ORGULLO SURGE CUANDO NOS INDEPENDIZAMOS

    Esto significa pensar que somos suficientes por nosotros mismos para lograr nuestros objetivos en la vida, separados de Dios.

    “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros”. (Isaías 53:6)

    1. EL ORGULLO SURGE CUANDO TENEMOS DOBLE ÁNIMO

    Esto significa pensar que podemos alcanzar nuestras metas violando nuestra conciencia o actuando en contra de nuestros valores basados en la Palabra de Dios 

    “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”. (Santiago 1:8)

    1. EL ORGULLO SURGE CUANDO NOS NOS AUTO JUSTIFICAMOS

    Esto significa pensar que podemos culpar a otros para hacer aceptables nuestras actitudes y comportamiento incorrecto. 

    “Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; pero Jehová pesa los corazones”. (Proverbios 21:2)

    Es muy importante hacer este autoexamen a solas con Dios. Recordando que a Él no le podemos ocultar nada. Pero también porque “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. (1 Pedro 5:5)

    Que el Señor nos ayude y conduzca a erradicar nuestro orgullo y aprender de Él, que es “manso y humilde de corazón” (Mateo 11:29)

  • JESÚS SE COMPADECE DE NOSOTROS

    JESÚS SE COMPADECE DE NOSOTROS

    JESUS SE COMPADECE DE NOSOTROS

    Hebreos 4:15

    Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado.

    La compasión es la respuesta conmovedora del amor a la pena sentida o a alguna calamidad amenazante en la vida de otra persona. Nuestro Señor Jesucristo, como nuestro Sumosacersote, se compadece de sus discípulos y los mira con amor (Mt. 15:32; 20:34; Mr. 8:2; 9:22; Lc. 7:13; 10:33)

    Sin embargo, en la capacidad del Señor de compadecerse de nuestra condición de sufrimiento, tentación o prueba, también se incluye su empatía por nosotros. El Señor se puso literalmente en nuestro lugar. Vivió aquello que nosotros vivimos y por eso nos comprende mejor que nadie.

    Desde su nacimiento, cuando todas las puertas se cerraron, excepto un mísero pesebre, Jesús sintió oposición, rechazo e indiferencia a sus mensajes. “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron” (Juan 1:11).

    Experimentó la carencia de las necesidades más elementales ya que  “…no tenía dónde reclinar su cabeza…” (Lucas 9:58)

    Enfrentó las maquinaciones del mismísimo diablo, para tentarle (Mateo 4:1; 16:1; 19:3; 22:18; 22:35).

    Largas, caminatas, travesías en barco, jornadas de trabajo extenuantes, acoso por parte de sus adversarios, dureza de corazón y falta de fe en sus seguidores, abultan una lista interminable de situaciones cotidianas que le añadían tensión al Salvador.

    No rehuyó ninguna de las punzantes experiencias humanas que le convirtieron en un “varón de dolores” (Isaías 53:3)

    Lloró a su amigo Lázaro ante su tumba (Juan 11:35), también derramó lágrimas por Jerusalén (Lucas 19:41) y en Getsemaní, durante su momento más difícil, sus más cercanos no fueron capaces de acompañarle ni siquiera una hora  (Lucas 22:44).

    Incluso llegó un momento en el que “… todos lo abandonaron y huyeron” (Marcos 14:50)

    Por eso, cuando sientas absoluta soledad, desamparo o dolor. O cuando estés enfrentado una tentación demasiado opresora. O cuando tu débil fe parezca desmoronarse ante una prueba arrolladora, no digas que nadie te entiende. No creas que estás solo. Hay alguien que nunca te ha dejado, sigue ahí a tu lado. Y te dice: estoy contigo, te entiendo, ya pasé por eso y salí victorioso. Toma mi mano y déjame ayudarte a superarlo. 

    ¿Aceptarás la ayuda de Jesús?

    Comparte este mensaje. Seguro hay alguien que lo necesita mucho.

  • PRIORIDADES QUE DEBEN GUIAR NUESTRA VIDA

    PRIORIDADES QUE DEBEN GUIAR NUESTRA VIDA

    Cuando tratamos de ordenar nuestra vida, necesariamente llegamos a un punto difícil: elegir entre lo urgente y lo importante. Cuando elegimos siempre lo urgente, nos enfrascamos en la frenética misión de andar “apagando incendios”, sin tener un plan, un curso de acción o una adecuada evaluación de nuestros resultados. Con el paso del tiempo nos agotamos, nos enfermamos y se nos produce la sensación de que avanzamos muy poco, ya que muchas cosas quedan sin resolver. 

    ¿Por qué ocurre esto? Básicamente porque actuamos como si “todo fuera importante”. Al tener esta falsa impresión, el necesario proceso de establecer prioridades queda a un lado y terminamos encerrados en un callejón sin salida. 

    Por ello, les propongo que esta mañana pensemos en las prioridades que Dios ha establecido en Su Palabra, para que ellas nos guíen, nos liberen y nos enfoquen saludablemente.

    Cuando el apóstol Pablo termina de repasar un resumen de lo que Dios ha hecho por nosotros, nos desafía a responder con entrega y sacrificio, pero enfocados en la voluntad de Dios. Ello requiere un cambio de mentalidad que nos permita alcanzar este enfoque:  “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2)

    De este modo veremos cuáles son las prioridades de Dios que deben guiar nuestra vida:

    I. LA VOLUNTAD DE DIOS

    Deuteronomio 6:5

    Debemos colocar al Señor en el centro de nuestra vida

    II. LA OBRA DE DIOS

    Romanos 8:29

    Debemos anhelar que el carácter de Cristo sea formado en nuestra vida

    III. LA VISION DE DIOS

    Mateo 6:19–20

    Debemos trabajar buscando logros trascendentes y no superficiales en nuestra vida 

    IV. LA MISIÓN DE DIOS

    Colosenses 1:28–29

    Debemos vivir enfocados en alcanzar la madurez espiritual por el poder de Dios en nuestra vida

    Con las prioridades claras, nos podremos dar cuenta que no todo lo que hacemos es importante ni urgente. Sino solo aquello que conduce a obtener lo que Dios espera de nosotros, en Cristo.

    Que el Señor les bendiga.

  • CONSEJOS EFICACES ACERCA DE ADMINISTRAR BIEN EL TIEMPO

    CONSEJOS EFICACES ACERCA DE ADMINISTRAR BIEN EL TIEMPO

    Una de las respuestas más comunes que escuchamos cuando invitamos a las personas a que asistan a un discipulado, un encuentro matrimonial, una actividad evangelística o una reunión de oración o consejería es: “No tengo tiempo”

    Con esta lapidaria frase, no solo se marginan de los múltiples beneficios que obtenemos al congregarnos regularmente, sino que también, dejan en evidencia una vida desequilibrada y peligrosamente descontrolada. 

    Les invito a meditar en esta mañana en un estupendo comentario que uno de mis consejeros cristianos favoritos, June Hunt, ofrece acerca de Efesios 5:15-17

    “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor”.

    (Efesios 5:15–17)

    ¿CÓMO SER UN MAYORDOMO SABIO DEL TIEMPO?

    El pasaje de Efesios nos ofrece 5 consejos eficaces acerca de administrar bien el tiempo:

    I. “Mirad, pues con diligencia cómo andéis…

    • El administrador sabio—

    —vive consciente de la importancia del tiempo

    —es cauteloso, vigilante y permanece en guardia para proteger su tiempo

    —es consciente de su responsabilidad

    II. “No como necios, sino como sabios…

    • El administrador sabio—

    —depende de Dios para ser sabio

    —discierne la voluntad de Dios

    —es sensible y equilibrado

    • El administrador sabio —

    —entrega al Señor cada día de su vida

    —acepta que Dios cambie los sucesos de su vida

    —busca oportunidades para ser usado por Dios

    III. “Porque los días son malos…

    • El administrador sabio sabe que habrá tentaciones para malgastar su tiempo—

    —del mundo exterior

    —de su propio ser interior

    —de Satanás, el adversario

    IV. “Por tanto, no seáis insensatos…,

    • El administrador sabio —

    —aprende de sus errores del pasado por el mal uso de su tiempo

    —se apoya en la fuerza interna que el Señor le da para sobreponerse a las tentaciones

    —sabe discernir entre lo bueno y lo mejor

    V. Sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor…”

    • El administrador sabio —

    —invierte tiempo en una comunión íntima con el Señor

    —escucha al Espíritu Santo para que le dé dirección y guía

    —sabe cuáles son sus dones y habilidades y los usa para la obra de Dios

    Organiza nuevamente tu agenda, enfocándote en  los propósitos de Dios y sus prioridades para tu vida. Y todas las demás cosas serán añadidas. 

    Comparte estos consejos, seguro que pueden bendecir a alguien más.

  • ¿YA TE RECONCILIASTE?

    ¿YA TE RECONCILIASTE?

    Las relaciones humanas son complicadas. En algún momento de la vida podremos comprobar que aunque seamos amistosos y procuremos el bienestar de los demás, es probable que surja un conflicto que nos haga enemistarnos, incluso con quienes más amamos. 

    La instrucción es clara. Hay que resolver el conflicto con la ayuda del Señor, perdonar como lo haría el Señor y reconciliarnos. 

    Veamos qué dice el Señor al respecto en su bendita Palabra en dos casos en particular:

    I. CUANDO NOSOTROS HEMOS HECHO MAL A ALGUIEN:

    “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda”. (Mateo 5:23–24)

    II. CUANDO ALGUIEN NOS HA HECHO MAL A NOSOTROS:

    “Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo”. (Mateo 18:15–18)

    ¿Crees que el Señor te ha hablado mediante este sencillo mensaje, como lo ha hecho conmigo? Entonces, reconcíliate cuanto antes. Y también compártelo, tal vez a alguien más le pueda servir.

    Que tengas una semana bendecida.

  • PELIGROS QUE LOS CRISTIANOS DEBEMOS EVITAR

    PELIGROS QUE LOS CRISTIANOS DEBEMOS EVITAR

    La primera carta del apóstol Pedro es una carta profunda, pero también muy práctica. Especialmente en el area del caminar cotidiano de los hijos de Dios. Hoy les animo a que revisemos una lista de peligros que debemos evitar en nuestra vida cristiana. 

    1. Los hijos de Dios corremos el riesgo de caer en deseos carnales que batallan contra el alma, 1 Pedro 2:11. “Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma”
    1. Los hijos de Dios corremos el riesgo de despreciar equivocadamente las leyes y la autoridad humana, 1 Pedro 2:13. “Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior”
    1. Los hijos de Dios corremos el riesgo de que nuestro supremo llamamiento nos incite equivocadamente a desatender nuestras obligaciones humildes hacia nuestros empleadores o jefes humanos, 1 Pedro 2:18. “Criados, estad sujetos con todo respeto a vuestros amos; no solamente a los buenos y afables, sino también a los difíciles de soportar”
    1. Los hijos de Dios corremos el riesgo de pecar, 1 Pedro 2:20. “Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.”
    1. Los hijos de Dios corremos el riesgo de que nuestras oraciones sean estorbadas, 1 Pedro 3:7. “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”
    1. Los hijos de Dios corremos el riesgo de car en pecados muy graves graves,  1 Pedro 4:15. “Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno”
    1. Los hijos de Dios, especialmente los más jóvenes, corremos el riesgo de ignorar la voluntad y autoridad de los creyentes ancianos, 1 Pedro 5:5. “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes”

    ¿Estás lidiando con alguno de estos peligros? No estás solo. El Señor nos acompaña y nos fortalece para salir victoriosos. 

  • EL INGREDIENTE ESENCIAL DEL AUTOEXAMEN

    EL INGREDIENTE ESENCIAL DEL AUTOEXAMEN

    Todos los seres humanos tenemos una auto imagen. Es decir, una opinión, relato o discurso acerca de nosotros mismos. Cuando esa auto imagen es mala, decimos que tenemos problemas de autoestima. Cuando esa opinión acerca de nosotros mismos es exagerada, decimos que tenemos un concepto más alto que el que debiéramos tener.

    ¿Debe haber un equilibrio? O más bien ¿debiéramos tener un referente objetivo, inequívoco y permanente, con el cual hacer el autoexamen? Personalmente, confío más en la segunda opción.

    El apóstol Pablo enfrenta esta situación en su primera carta a los Corintios: “Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo. Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor” (1 Corintios 4.3–4)

    A la luz de este modelo, les propongo en este día considerar los siguientes pasajes bíblicos que nos permitirán llevar a cabo un auto examen fundamentado en la opinión más importante de todas: la Palabra de Dios.

    En el Antiguo Testamento se nos insta a llevar a cabo un auto examen: Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; examina mis íntimos pensamientos y mi corazón» (Sal 26:2)

    Por su parte el libro de Proverbios registra la siguiente oración: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos” (Pr 4:23)

     

    Luego, en el Nuevo Testamento, en su segunda carta a los Corintios, Pablo les instruye: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados? ? (2 Co 13:5).

    La respuesta a este auto examen está en Jesucristo. Él es nuestro modelo a seguir. Con Él nos debemos comparar, de tal manera que cada día encontremos una nueva área en nuestra vida para mejorar, a la luz del ejemplo de nuestro Salvador. 

    “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros” (Gálatas 4.19) 

  • PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Sus Nuevas Capacidades

    PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Sus Nuevas Capacidades

    La nueva vida en Cristo trae consigo nuevas capacidades. Muchas de ellas se descubren en medio de esfuerzos y sufrimientos, pero principalmente teniendo el modelo de Jesucristo como nuestro enfoque principal. 

    Entre las nuevas capacidades que desarrolla el cristiano genuino, el apóstol Pedro destaca que:

    1. En Cristo, podemos morir al pecado 1 Pedro 2:24
    2. En Cristo, podemos vivir para la justicia 1 Pedro 2:24
    3. En Cristo, podemos seguir su ejemplo 1 Pedro 2:21
    4. En Cristo, podemos terminar con el pecado 1 Pedro 4:1
    5. En Cristo, podemos dejar de vivir conforme a las concupiscencias de los hombres 1 Pedro 4:2
    6. En Cristo, podemos vivir de acuerdo a la voluntad de Dios 1 Pedro 4:2

    Comencemos a descubrir y a vivir todo aquello que solo en Cristo podemos lograr. Poco a poco verás que el camino del Señor es incomparable.

  • PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Su nueva identidad

    PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Su nueva identidad

    Para realizar algún trámite, para viajar a otro país, para obtener alguna prestación financiera y casi para cualquier cosa, necesitamos un documento de identificación. Es como una llave que, al confirmar nuestra identidad, nos permite el acceso a diversos lugares. 

    Los cristianos genuinos hemos aceptado a Jesucristo como nuestro Único Señor y Salvador personal. Y en virtud de ello, hemos recibimos una nueva identidad: ¡Mucho Mejor que la antigua! Y el documento de identificación que indica quiénes somos en Cristo, y nos da las orientaciones para acceder a lugares y privilegios antes impensados es la Biblia: la Bendita Palabra de Dios.

    El apóstol Pedro nos da algunas características de nuestra nueva identidad en Cristo:

    1. Somos un linaje escogido, 1 Pedro 2:9.
    2. Somos un real sacerdocio, 1 Pedro 2:9.
    3. Somos un sacerdocio santo, 1 Pedro 2:5.
    4. Somos una nación santa, 1 Pedro 2:9.
    5. Somos un pueblo que es propiedad de Dios, 1 Pedro 2:9.
    6. Somos piedras vivas, 1 Pedro 2:5.
    7. Somos la casa de Dios, 1 Pedro 4:17.
    8. Somos una casa espiritual, 1 Pedro 2:5.
    9. Somos la grey de Dios, 1 Pedro 5:2.
    10. Somos hijos de obediencia, 1 Pedro 1:14.
    11. Somos participantes de los sufrimientos de Cristo, 1 Pedro 4:13.
    12. Somos participantes en la gloria que será revelada, 1 Pedro 5:1.
    13. Somos expatriados y forasteros, 1 Pedro 1:1.
    14. Somos ciudadanos del cielo, 1 Pedro 2:11
    15. Somos representantes de Cristo, 1 Pedro 4:16.

    ¿Para qué seguir viviendo como un perdido, si en Cristo nuestra vida y futuro son muchísimo mejores?

    Toma hoy tu Biblia y descubre cuánto más puedes hacer con tu nueva identidad en Cristo.

  • PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO:  Es salvo

    PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Es salvo

    El apóstol Pedro destaca algunos aspectos de la salvación:

    1. Esta salvación se llevó a cabo por Jesucristo, quien nos redimió (1 Pedro 1:18-19) y nos sanó (1 Pedro 2:4)
    1. Esta salvación se ilustra en el bautismo que es eficaz por la resurrección de Jesucristo (1 Pedro 3:21)
    1. Esta salvación de nuestras almas se recibe por la fe en Jesucristo (1 Pedro 1:9)
    1. Esta salvación se evidencia cuando anhelamos la Palabra de Dios para crecer en Jesucristo. (1 Pedro 2:2)
    1. Esta salvación se manifestará plenamente en el tiempo postrero (1 Pedro 1:5)

    En ocasiones se les pregunta a los cristianos si están seguros de su salvación, como si una certeza emocional fuera suficiente prueba de ello. Sin embargo, las evidencias de nuestra salvación, que alimentan nuestra seguridad, han de buscarse en la Biblia y no en nuestras percepciones.

    A la luz de la infalible, inerrable, bendita y eterna Palabra de Dios, ¿eres salvo? 

    Si tal respuesta es bíblicamente afirmativa, entonces somos hermanos. 

    Pero si al responder, no encuentras las evidencias bíblicas de la Salvación expresadas en tu vida, entonces este es un muy buen momento para venir a los pies de Jesucristo y recibirle como tu Único y Personal Salvador.

      

  • PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Su esperanza

    PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Su esperanza

    Según el Nuevo Diccionario de Teología, el vocablo “Esperanza” “…tiene dos significados principales en la teología. Puede definir o el objeto de la esperanza, es decir Cristo y todo lo que implica su segunda venida, o la actitud de esperar” 

    El apóstol Pedro, en su primera Carta nos ofrece algunas verdades importantes acerca de la esperanza cristiana:

    1. La esperanza del cristiano es viva 1 Pedro 1:3
    1. La esperanza del cristiano es razonable 1 Pedro 3:15
    1. La esperanza del cristiano está puesta en Dios 1 Pedro 1:21
    1. La esperanza del cristiano se fundamenta en la resurrección de Jesucristo 1 Pedro 1:3-21

    No nos desesperemos, tenemos una muy buena razón para esperar y un fundamento sólido para hacerlo. Incluso, si somos cuestionados por otros, tengamos la disposición a explicar amablemente, las razones contundentes que nos llevan a tener esta actitud.

  • PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Gozo

    PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Gozo

    Los cristianos a los que Pedro dirige sus cartas saben bien lo que significa ser perseguidos y experimentar sufrimientos. Sin embargo, el apóstol en su primera carta les insta a disfrutar de un privilegio que solo tienen los Cristianos Genuinos: El Gozo.

    1. El Gozo Cristiano es presente (1 Pedro 1:8)
    2. El Gozo Cristiano es independiente de las pruebas (1 Pedro 1:6)
    3. El Gozo Cristiano es grande (1 Pedro 4:13)
    4. El Gozo Cristiano es por la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero (1 Pedro 1:6)
    5. El Gozo Cristiano es debido a la fe en Jesucristo (1 Pedro 1:8)
    6. El Gozo Cristiano es por participar de los padecimientos de Cristo (1 Pedro 4:13)
    7. El Gozo Cristiano es también futuro, cuando se produzca la revelación de la Gloria de Cristo (1 Pedro 4:14)

    No conozco tus circunstancias actuales. Puede que estés feliz o muy triste. Puede que estés prosperado o en apremios. No sé si gozas de buena salud o la enfermedad ha golpeado tu puerta. Lo que sí sé, es que si eres un cristiano genuino, puedes tener gozo. Más allá de cualquier situación que estés viviendo. Puedes inundarte del Gozo del Señor, que de seguro te fortalecerá.

  • PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Es protegido

    PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Es protegido

    Un privilegio que solo tienen los cristianos genuinos ocurre en el marco de su relación con Dios. Implica la seguridad de que Dios le protege en múltiples maneras. Consideremos algunas de ellas mencionadas en la Primera Carta de Pedro

    1. Somos protegidos por el poder de Dios, 1 Pedro. 1:5.
    2. Somos protegidos en cuanto a la salvación que está lista o preparada para ser manifestada en el tiempo postrero, 1 Pedro. 1:5.
    3. Somos protegidos por cuanto Dios nos cuida, 1 Pedro. 5:7.
    4. Somos protegidos porque podemos echar toda nuestra ansiedad sobre Dios, 1 Pedro. 5:7.
    5. Somos protegidos porque el Dios de toda gracia nos perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá, aunque debamos experimentar una breve prueba de sufrimiento, 1 Pedro. 5:10.
    6. Somos protegidos y nadie nos puede hacer daño si hacer lo que está bien, 1 Pedro. 3:13.
    7. Somos protegidos, por lo cual no seremos avergonzados, 1 Pedro. 2:6.

    Con una protección tan grande como la que el Señor nos brinda, no hay razón para estar con miedo, angustia o preocupaciones infundadas. Nuestra confianza está en el Señor. nuestra fortaleza está en el Señor, nuestro pasado, presente y futuro están en sus manos.

    Vivamos disfrutando el privilegio de ser sus hijos protegidos.

  • PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Es Redimido

    PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Es Redimido

    PRIVILEGIOS DEL CRISTIANO GENUINO: Es Redimido

    Para hablar de Redención, el “Nuevo Diccionario de Teología” explica que en el Antiguo Testamento redimir es la acción que realiza un pariente para liberar a un miembro de su familia o para comprar una propiedad nuevamente.

    Por su parte la redención en el Nuevo Testamento cobra sentido a partir de las enseñanzas del Señor Jesucristo cuando afirma que nadie puede dar nada a cambio de su vida (Mar. 8:37; cf. Sal. 49:7–9), pero que el Hijo del Hombre vino para dar su vida en rescate por muchos (“por todos”; Mar. 10:4, ver también 1 Tim. 2:6; Tito 2:14). Jesús da su vida a cambio de aquellos cuyas vidas están bajo penalidad y de esa manera les pone en libertad. La muerte de Jesús es el sacrificio (Hech. 20:28; Rom. 3:24; 1 Ped. 1:18) por medio del cual somos liberados de nuestros pecados y sus consecuencias, es gracias a Jesús que recibimos el perdón (Col. 1:14; Ef. 1:7)”

    En la Primera carta de Pedro, se añade lo siguiente acerca de la redención como privilegio de un cristiano genuino:

    1. Cristo nos redimió no con cosas corruptibles, como oro o plata, 1 Pedro.1:18.
    2. Cristo nos redimió con su sangre preciosa 1 Pedro. 1:19.
    3. Cristo nos redimió de nuestra vana manera de vivir, 1 Pedro. 1:18.
    4. Cristo nos redimió llevado nuestros pecados, en su propio cuerpo sobre el madero, 1 Pedro. 2:24.

    Nadie nos da mayor valor, que aquel que pagó el más alto precio posible, por ti y por mi.

    Tengamos hoy un día dedicado a agradecer el privilegio inmerecido de nuestra Redención